srojos y sensuales,
carnosos y seductores.
Como no queriendo
se dobla y contonea
al suave roce del viento.
Abre y cierra sus pétalos
cual labios sedientos
emitiendo al viento
su aroma dulce y certero.
Con rápido aleteo
llega presuroso y sin rodeos
el amante selecto.
Se detiene cauteloso
y paciente la contempla.
Se posa suavemente
entre cáliz que la rodea.
La lengua pasa por la corola
y estremeciéndola hace fluir
el néctar que la sazona.
Lame la miel con pasión
y su lengua introduce al interior
de la lubricada flor.
La mueve de arriba a bajo
y de un lado al otro
terminando con un profundo
impulso hasta el fondo.
La cabeza saca mojada,
cansada y con polen
extasiadamente adornada.
La flor se estremece
mientras su amante
delicadamente se desprende.
El amante volando aletea
y a otra roja flor llega
y con pasión seducir se deja.
Emiliano Robles Becerril
"La Doñita"
24 Julio 2008, 23:16
25 Julio 2008, 13:50
26 Julio 2008, 01:51
Vaya vaya, Emiliano qué poderoso poema escribiste! Me estremeció la seguidilla de imágenes táctiles que dibujaste. Cariños. Diana.